El arquitecto suizo Peter Zumthor, en su libro. Atmósferas (Gustavo Gili, 2008) , entre otras cosas, dice lo siguiente: "Entro en un edificio, veo un espacio y percibo una atmósfera, y, en décimas de segundo, tengo una sensación de lo que es. La atmósfera habla a una sensibilidad emocional, una percepción que funciona a una increíble velocidad y que los seres humanos tenemos para sobrevivir. No en todas las situaciones queremos recapacitar durante mucho tiempo sobre si aquello nos gusta o no, sobre si debemos salir corriendo de allí. Hay algo dentro de nosotros que nos dice enseguida un montón de cosas: un entendimiento inmediato, un rechazo inmediato. Naturalmente, conocemos bien la respuesta en el ámbito de la música. En el primer movimiento de la sonata para viola de Brahms (Sonata nº 2 en mi bemol mayor para viola y piano), cuando entra la viola, en un par de segundos ya está ahí, y no sé bien por qué. Y algo parecido ocurre en el ámbito de la arquitectura. No tan poderosa como en la más grande de las artes, la música, pero también está ahí".

Mi deseo seria crear en este blog una atmósfera, nada más que una atmósfera.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Uno vence raras veces

La foto del maestro Catalá Roca me ha recordado cuando de pequeño esperaba que me cortase el pelo "el Cojo " en Pontedeume y como rebuscaba entre la prensa en busqueda de unos tebeos para matar las esperas en su  barberia. Encontrar un comic de Capitan trueno o del Guerrero del Antifaz ya te alegraba la tarde , me fascinaba que aunque saliesen malparados en muchas de sus aventuras siempre asumian el riesgo . Lo decía Atticus Finch en la novela Matar a un ruiseñor, de Harper Lee: “Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final (…) Uno vence raras veces, pero alguna vez vence
Foto de Francesc Català Roca


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